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El amigo Docfer, hijo del Suboficial Principal Francisco T. Luna comparte con nosotros algunas de las fotos y relatos que tomo en su viaje a las Islas Malvinas en el año 1999.
Darwin y Goose Green Esta primera foto es del ITSMO DE DARWIN, tomada desde el avion instantes antes de aterrizar en el aeropuerto de Mount Pleasant.
 Vista de Darwin (pequeño grupito de casas). Fijense que 16 de Octubre y una nevada de aquellos.
 Al otro dia, visita obligada al cementerio argentino en Darwin.
 Tercer dia en las islas. Recorremos el poblado de Goose Green o Pradera de Ganso.

 Observen aca, en un galponcito y tapado parcialmente se ve la inscripcion "Deposito de Fuerza Aerea". Conversando con gente que estuvo alli me dijeron que era un Deposito de los helicopteristas.
 De vuelta en la zona intermedia entre el poblado de Darwin y el cementerio argentino, nos adentramos en lo que fue el campo de batalla dias despues del desembarco Ingles en la Bahia de San Carlos. Es necesario recordar que en esta zona se produjeron violentos enfrentamientos entre argentinos e ingleses y en donde nuestros soldados combatieron denodadamente hasta el final... Alli tambien cayo muerto el Oficial de mas alto rango de los ingleses. El Lieutenant Colonel Jones. En ese sitio se erige un monolito en su memoria que dice lo siguiente "IN MEMORY OF LIEUTENANT COLONEL H JONES COMMANDING OFFICER 2ND BATTALION THE PARACHUTE REGEMENT. KILLED IN ACTION ON THIS SPOT. 25 MAY 1982"
 Fotografia tomada desde una trinchera en donde seguramente algun soldadito espero parapetado, muerto de frio la llegada del agresor.
De Darwin a Puerto Argentino Bien, el 4to. dia emprendimos la ida hacia Puerto Argentino (Stanley para los kelpers). Salimos tempranito desde Darwin. Para ello hay que ir por un largo camino de ripio. A unos pocos km desde Darwin y mirando hacia la derecha, paso por ultima vez por la entrada del Cementerio Argentino. Unos cuantos kms mas de ripio y llegamos a la _base_ Aerea Militar y Aeropuerto de Mount Pleasant (una verdadera fortificacion). A partir de alli y hasta Puerto Argentino el camino es de cemento. Unos kms antes de llegar a Puerto Argentino paramos y bajamos para recorrer lo que fueron las defensas Argentinas hacia el SE de la isla Soledad (ver en el mapita anexo, en el mismo se ve demarcado la ruta que les estoy contando desde Darwin a P. Argentino). Imagen de las trincheras excabadas en el sector, muy cercanas al camino (100-200 mts). Hay por todos lados y en algunas de ellas hasta se ve una comunicacion subterranea entre un pozo de zorro y el otro cercano. Alli tambien piensen estuvieron nuestros soldaditos.

 Arribamos por fin a Puerto Argentino previo fugaz pasaje por el establecimiento Fitz Roy (Establecimiento en donde principalmente esquilan ovejas). Les dejo unas imagenes de Puerto Argentino


 Monumento en homenaje a los Britanicos caidos en el '82
 Casa del Gobernador, alli se me vinieron a la memoria el Cap. de Corbeta Giachino (1er. muerto argentino en el 82) y ese puñado de heroes que reconquistaron nuestras islas.
 Museo de Darwin Ese mismo dia fuimos de visita al Museo de Darwin. El mismo cuenta con cosas antiguas de los Kelpers (antiguos organos, vitrolas, vestimentas, etc, etc...) y con por supuesto lo para mi mas importante: Una seccion dedicada al conflicto del 82. En un rincon tienen una representacion lo que era una trinchera argentina. Con el maniqui vestido como estaban vestidos los soldados y con las cosas tipicas que se podian encontrar dentro del refugio. Todo esto por supuesto tomenlo como tal cosa, una experiencia que tuve en el año 1999 y que nunca escribi sobre ello, por lo que cuento lo que se me viene al momento a la mente. Recuerdo ver tambien una salita mas chica en la que habia vitrinas con latas de comidas, cartas escritas por familiares y por gente comun y corriente alentando a los soldados. La verdad todo muy emocionante.





 Conociendo el Aerop. P. Argentino Saliendo desde Puerto Argentino hacia el Este se va al aeropuerto. Camino de ripio (en aquel entonces), se pasa en primera instancia por el puerto (se lo ve a mano izda)y luego por un palo que han hecho los kelpers en el que han pegado cartelitos de distintos colores en madera con las distancias y direcciones hacia los distintos lugares del mundo (no recuerdo haber visto a la Argentina ) cita esta obligada para parar y sacarse una foto al menos. Siguiendo el recorrido se comienzan a ver los campos minados, los que los kelpers "guardan celosamente" en perfecto estado para mostrarle al mundo lo que hicieron los "barbaros invasores".
 Un instante mas tarde, llegamos al aeropuerto. Cuantas historias!!! cuantas cosas leidas que se sucedieron alli!!! La piel se me puso de gallina ni bien vi esa torre de control que en tantas fotos de la epoca aparecio.
 Historias escuchadas de boca de los artilleros que estuvieron en ese lugar. El propio SM (Ret) Bartis que con su pieza de artilleria derribo un harrier estando ubicado algunos metros mas alla de los hangares. Muchisimas historias mas de suboficiales que estuvieron poniendole el pecho alli (Se me vienen a la mente, SM Pedernera, SM Molina, SP Peirone...) En fin, una visita sin desperdicios.
Detras mio se puede observar en primera instancia un barco abandonado de hace muchos años, con sus historias propias que me queria contar el ingles guia (a la cual muy poca bola le di por cierto). Mi pose fue para plasmar detras mio no el barco sino que, en primer termino Puerto Argentino y mucho mas atras esos Picos que se levantan, de izquierda a derecha de la foto: El Monte Tumbledown, Mte. Harriet, Mte. 2 Hermanas, Mte. Kent (el mas alto) y por ultimo el Mte. Longdon. Testitos estos de encarnizadas batallas ya llegado el final del conflicto. Relatan los artilleros que era IMPRESIONANTE ver por las noches las explosiones y trazadoras de todo tipo hacia aquel lugar.
 Por ultimo les dejo un par de fotos que tome otro dia (mientras regresaba de la Isla Borbon) pero como pertenecen al aeropuerto las coloco aqui.

 Lo que sigue aca abajo es una transcripcion TEXTUAL del relato realizado por el SM(Ret) Miguel Eduardo PEDERNERA de sus vivencias en Puerto Argentino durante el conflicto.
Fecha de despliegue: 5 de Abril de 1982. Fecha de repliegue: 12 de Junio de 1982.
"Al momento del despliegue a Malvinas, era Cabo Primero. Tenia 26 años de edad, casado, dos hijos de 5 y 2 años, y mi esposa embarazada de 6 meses. Mi lugar de revista era la _base_ Aerea Militar de Mar del Plata. El dia 5 de Abril, parti de la misma con rumbo a Malvinas, en un C-130 Hercules, cargado de viveres, municiones y un Jeep. El Oficial a cargo en ese vuelo, aparte de los pilotos y la tripulacion, era el Alferez IRAIZOS, Pedro (actualmente Comodoro Jefe del Grupo de Artilleria en Mar del Plata)" *NOTA: AÑO 2005. "Al llegar en un vuelo de casi 6 horas, no pudimos aterrizar por razones meteorologicas, asi que fuimos a la X Brigada Aerea en RIO GALLEGOS, donde pernoctamos. Al dia siguiente concretamos la mision.
Cuando llegamos, nos recibe nuestro Jefe, el Mayor Hugo Alberto MAIORANO (Actualmente Comodoro retirado), quien junto a la gente del G.O.E. (Grupo Operativo Especial de la Fuerza Aerea) "De un desempeño excepcional durante el conflicto", descargamos el avion.
Nuestro lugar de asiento fue la cabecera de pista cercana al faro, en el Aeropuerto de la B.A.M. MALVINAS.
Mi grupo contaba con una Bateria OERLIKON de 35mm, compuesta por 2 cañones bitubos de una cadencia de 1100 disparos por minuto por cañon y un Radar Super Fledersmaus, de un sistema valvular, con un alcance de 50km en vigilancia y 20km de alcance en radar de tiro. Nuestro Jefe directo (Jefe de Bateria) fue el 1er. Ten. Oscar Humberto SPATH (Actualmente Comodoro retirado). Tuvimos la suerte de ser un grupo unido, y sobretodo, organizado. No hicimos ninguna diferencia de jerarquias en cuanto a la convivencia - "El soldado, el suboficial y el oficial, comiamos la misma comida y nos alojabamos en los mismos refugios, construidos por nosotros mismos..." Cada uno de nosotros teniamos bien claro lo que teniamos que hacer. Entre otras cosas, instruiamos a los soldados (8) en el manejo del armamento. A tal punto que tome a dos de ellos, Soldados ALVAREZ y CAMPOS, les enseñe el manejo, mantenimiento y reparacion del cañon, porque yo era el unico Mecanico de Armas, y si me ocurria algo, ellos se podrian defender." "El dia 1ero. de Mayo, a las 04.40hs., suena la alarma, poniendonos en alerta. "Esta maniobra la venian haciendo desde hacia cuatro dias..." En esta ultima oportunidad, decido dirigirme a poner en marcha el generador del cañon, que se encontraba a 6mts. a la derecha de mi refugio. El generador estaba rodeado de tierra, hasta 2 mts. de altura, para cubrirlo de cualquier esquirla o impacto directo. El Cabo Ruben ALBORNOZ y el CP Carlos Mancilla se dirigieron al cañon que estaba a 6mts. a la izquierda del refugio. Cuando fui a darle arranque al generador, con gran asombro y sorpresa veo un avion SEA HARRIER que pasa a muy baja altura, lanza 3 bombas y escapa. Paso energia al cañon y tomo la posicion de sirviente Nro.1, MANCILLA sirviente Nro.2 y ALBORNOZ el de Jefe de Pieza o Tirador. Se podia observar en direccion al faro un sinnumero de estrellas, entre ellas, una que se diferenciaba bastante. Mis compañeros hacian conjeturas, MANCILLA decia "Es un lucero...", ALBORNOZ "Es un avion..." y me pregunta - Para vos, Que es? Vaca...". Y pude observar como se agrando la luz. Ellos venian con el tren abajo y luz prendida, como era nuestra consigna, asi que le dije "Es un avion, tirale...!" - el, sin dudarlo, realizo el "Primer disparo Argentino" salido desde la Isla, a el, se le sumaron todos los cañones que habia en el Aeropuerto. Fue tanta la cantidad de municion puesta en el aire, que , por accion del trazante de las mismas, se ilumino todo el campo, quedando de un color rosado. - "Espectacular!" - Eran dos aviones, dieron la vuelta y se volvieron, estaban fuera de distancia de fuego.
A las 08.30hs aproximadamente, tuvimos el ataque de diez aviones a nuestros 2 cañones. El Mayor nos relataba por radio: - "Atentos mis artilleros, los pajaritos vienen del Norte, los pajaritos vienen del Sur...son cinco de cada lado" - Al llegar, nosotros estabamos preparados y disparamos sobre ellos. Sorpresa! Los cañones hicieron 1 disparo cada uno y se trabaron, los aviones venian a muy baja velocidad disparando con lo que tenian. Tambien pasaron a muy baja altura (para que tengan una idea) -"Si levantabamos los tubos de los cañones, se los chocaban..."- De inmediato, hice descender a mis dos compañeros para que se pongan a refugio y me aboque a la puesta en servicio de las armas. Como siempre comedido, nunca sale bien. Otro compañero que paso, observo que para su gusto al arma le faltaba grasa y le puso en demasia produciendo esto el trabado del sistema. Asi que, saque abundante trapo para limpiarlo. A todo esto, los aviones se seguian despachando a gusto. Yo, miraba el avion, el cañon, el avion, el cañon... cuando de repente, levanto la vista y observo el avion a 30 mts. EL PILOTO NO ME TIRA, y pasa con el avion de costado, donde se produce un intercambio visual con el piloto. Yo eleve mis brazos, como diciendole: -"A mi me mandan... yo no te quiero matar..."- y por lo que vi en sus ojos, el, penso lo mismo. Luego es derribado y se eyecta vivo. El siguiente avion no me dio tiempo de sentarme en el lugar del tirador, el cañon ya estaba en servicio y observe la rafaga de municion de sus cañones, que se me venia derechito hacia mi, por tal motivo, di un salto para ponerme a cubierto, al caer quede de cuclillas. En ese mismo momento, pasa la rafaga a 20cm delante mio -"QUE JABON!"- Asi que me incorpore, y me dije: -"Bueno, sigamos participando..." " "Tiempo mas adelante, uno de los generadores queda fuera de servicio y nos obliga a trabajar con un solo cañon "como eramos dos tripulaciones, nos turnabamos un dia cada uno".
El dia 11 de Junio, tuvimos la visita del Papa a la Argentina. -"Ese dia, nos dieron como para hacer dulce..."- Yo, estaba de turno.
El dia 12, a las 18.30hs, mas o menos, el Mayor MAIORANO, nos dice que nos preparemos, porqeu estaba en viaje nuestro relevo. Seria por un mes, despues, volveriamos nuevamente. Ya en el aeropuerto, llega el avion C-130 Hercules, baja la gente y entre ellos, el CP Mauricio LOPEZ, quien es hoy el padrino del hijo que estaba gestando mi esposa.
Le pregunte: -"Que haces aca? Si vos sos especialista en misiles..."-. El: -"Te vengo a relevar"-.
Le dije que no me iria, porque el no conocia mucho de este material. El me contesto que si, porque yo tenia dos hijos y uno en camino y el era soltero. -"No tengo nada que perder..."-. Entonces pregunte: -"Vino el mono?"-, otro compañero, que si conocia bastante. El: -"Si vino"-. Yo: -"Entonces si me voy"-. Dejandolos en ese infierno, que no sabiamos como iban a salir.
Volamos 2 horas al ras del agua con diecisiete heridos en camillas y unos cuantos mas que se podian trasladar solos.
Al llegar a RIO GALLEGOS, pedimos bajar para que los heridos fuesen atendidos de inmediato, porque pensaban seguir hasta COMODORO RIVADAVIA. Nos cuentan que al momento del despegue, fueron numerosas las cantidades de misiles caidos en el lugar donde estuvo el avion -"Una vez mas... nos salvamos"-. Al llegar a RIO GALLEGOS, quedamos en espera en el aeropuerto. Luego vino un colectivo y nos traslado al Casino de Suboficiales. Ya eran las 24hs aproximadamente. Fue muy emocionante el reencuentro con los camaradas, que nos reciben formando un cordon de honor, algunos de ellos, a medio vestir a pesar del intenso frio reinante. El personal del casino, abrio el comedor, nos hicieron de comer y compartimos una cena que casi se nos junta con el desayuno. -"Habia muchas preguntas que contestar, y muchas anecdotas que contar"-.
El dia 14 de Junio, nos trasladan en un avion Boeing 707, con destino EL PALOMAR, alli nos juntariamos con la otra parte del grupo que fue relevado el dia 13 de Junio, quienes habian quedado de turno en lugar nuestro. Nos embarcaron en un avion F-28, lugar este donde nos enteramos que "nos habiamos rendido...", "No lo podiamos creer...". Nos llevaron a MAR DEL PLATA, al llegar nos recibe el Oficial de servicio y un conductor de turno, con un micro.
Esa misma noche, partimos junto al CP Eduardo MOLINA en mi automovil rumbo a TANDIL, donde estaban las familias. A las 12hs. del dia 15, regresamos a MAR DEL PLATA y nos dieron una licencia.
-"Mi familia me dice que estaba cambiado, que era otro, que no escuchaba lo que muchas veces me decian... pero mi pensamiento estaba en aquellos amigos y compañeros que quedaron combatiendo y despues prisioneros, ahi me di cuenta de la impotencia que se siente estando tan lejos y no poder hacer nada..."-.
SM Miguel Eduardo PEDERNERA Tandil, 30 de Mayo de 2005 Rumbo a Isla Borbon El dia 22 de Octubre bien tempranito salimos desde Puerto Argentino hacia el aeropuerto. Alli nos embarcamos en un avion del FIGAS (Servicio de Transporte Aereo del Estado de las Islas) con rumbo hacia la Isla Borbon o Pebble Island como la llaman ellos. Esta isla se encuentra ubicada al Norte de la Isla Gran Malvina y en ella tambien se sucedieron varios hechos durante el conflicto del Atlantico Sur. El viaje de ida fue SUMAMENTE interesante, simplemente trazen en el mapa una linea recta que salga desde Puerto Argentino y vaya hacia la Isla Borbon y se daran cuenta de que hace falta atravesar nada mas ni nada menos que el ESTRECHO DE SAN CARLOS. (Historia? ) Pero por sobre todas las cosas fue EXTREMADAMENTE MOVIDO, tal fue asi que debo haber llenado 1 o 2 bolsitas con lo que habia sido mi desayuno y hasta de seguro parte de mi cena... En Malvinas como en nuestra Patagonia los vientos provenientes desde el Oeste son terribles. Como consecuencia y testimonio de esto es que los pocos arboles que se pueden ver estan literalmente "caidos" hacia el este. Aterrizamos en la pista de la Borbon (de pasto) y ahi comenzamos con la historia de la zona. Este aerodromo habia albergado a nuestros Pucas. Alli fue el sitio en donde los comandos Ingleses se infiltraron logrando sabotear y destruir los aviones. De alli partimos en una Land Rover (no queda otra) hacia la zona NO de la Isla hacia el sitio en el cual se erige un monolito en el lugar exacto en donde se estrello el Learjet 35A T-24 luego de ser alcanzado por un misil Sea Dart lanzado por el HMS Exeter el dia 07 Jun 1982. Para ello fuimos por senderos sumamente agrestes, atravesando en el recorrido y visitando otro monolito mas, el que recuerda a los Caidos del HMS Coventry. Este se encuentra en la cima de un acantilado que mira hacia el norte de la islas. Unos kilometros desde alli mar adentro el Coventry era hundido por la accion de nuestros aviones. Les dejo unas fotos de la zona.

 Las playas de la zona son realmente bellisimas, con el agua color turquesa por sectores que si no fuera por lo frio de sus aguas darian ganas de tirarse de una.

 El Campo de Batalla Como introduccion de lo que va a venir me parecio bueno poner este texto escrito por un SOLDADO ARGENTINO en una nota que le hizo el diario Clarin el dia 03 de Febrero de 2002. Esto es para tener una "pequeña idea" de lo que significa para cualquier Argentino caminar por estos lugares.
MALVINAS 20 AÑOS DESPUES: HISTORIAS DE LOS QUE PELEARON EN LA GUERRA TENIENTE CORONEL ENRIQUE NEIROTTI Carta al soldado inglés que maté en la batalla de Monte Longdon
Golpeado por la crudeza de la guerra decidió seguir el consejo de una de las psiquiatras a las que consultó y se desahogó escribiéndole una carta a un enemigo. Las huellas que deja el combate
Sabe una cosa? Un veterano siempre piensa en Malvinas, en el combate. Siempre. Es como si, veinte años después, el combate continuara. Uno se pregunta si pudo hacer las cosas mejor, si pudo ayudar más a nuestros heridos, a los heridos ingleses. Yo era entonces el teniente primero Enrique Neirotti. Había llegado a las islas el martes 13 de abril, en un avión de Aerolíneas Argentinas, sin asientos. Dos días después tomamos posiciones en Monte Longdon, a once kilómetros de Puerto Argentino, y el 17 de abril el mayor Carrizo Salvadores, jefe en Monte Longdon, vino a decirnos que trabajáramos bien en la defensa porque los ingleses, con los primeros que se iban a encontrar, era con nosotros. ramos la primera línea de combate.
Monte Longdon fue un combate terrible. Empezó el 11 de junio a las nueve de la noche. Los paracaidistas ingleses y los guardias galeses avanzaban por sobre el campo minado y haciendo fuego. Fue un combate franco, de extrema violencia. El campo de combate parecía una autopista iluminada por las bengalas y por las balas trazantes. Hoy, hasta los artificios de la Fiesta de la Vendimia, en Mendoza, me recuerdan esa batalla. Es con esos recuerdos que uno tiene que aprender a convivir. Y no es fácil.
Vea, yo soy un soldado profesional. Siempre digo que a los soldados profesionales nos preparan para la batalla, para el antes y para el durante. Pero no para el después. En un campo de batalla uno se toma de la mano de la muerte, ¿sabe? Y si la adrenalina pudiera verse, ese campo estaría inundado de ella. Recuerdo todavía al cabo primero Martínez, herido, que me grita que la artillería enemiga le mató al soldado Araujo y a su compañero. Veo a otro soldado caminar a los gritos, con sangre en los oídos y la boca, alcanzado por una onda expansiva. Veo todavía a un soldado argentino, desarmado, adelantarse para rescatar a dos heridos nuestros. A mí me hirieron en una pierna y ni siquiera me di cuenta porque en las venas corre adrenalina pura. Peleamos cara a cara con el enemigo, a bayonetazos. Usted podía verles las caras a los ingleses y ellos a nosotros, en plena noche iluminada por el fuego de la muerte. Todavía escucho los gritos de terror y los desgarradores alaridos de dolor de nuestros hombres y de los ingleses. A eso debe acostumbrarse uno. El veterano siempre va a recordar todo, paso a paso, como en una película, incluso, créame, a veces los ve en cámara lenta. Y con eso hay que convivir de por vida.
No es algo que pueda hacerse fácil y, en muchos casos, sin recurrir a la atención de un profesional. No nos tiene que avergonzar decir que muchos necesitamos de ayuda psiquiátrica. Uno quiere curarse. Yo quiero curarme. Estoy en tratamiento en el Hospital Militar de Campo de Mayo y cada veinticinco o treinta días recibo atención personalizada y medicación, monodrogas que hay que cambiar a menudo porque crean acostumbramiento...
Pero lo más importante es la psicoterapia. Mire, yo partí en dos a un inglés con mi ametralladora pesada. Cayó a pocos metros de donde estábamos nosotros. Y el fuego era tan intenso que no podíamos socorrerlo, ni a él ni a los nuestros. Lo escuché agonizar durante no sé cuantas horas, y todavía oigo sus gritos. Ese recuerdo me persiguió y me persigue todavía, aunque con menor intensidad porque aprendí a llevarlo conmigo. Fue a partir de que una psiquiatra de Mendoza, la doctora Lola Gómez de Pérez, puede poner el nombre, no creo que le moleste y se lo merece, me dijo: "Escribíle una carta al soldado inglés que mataste". Entonces un día me senté y le escribí una carta a ese hombre al que jamás conocí. ¿Quiere que se la lea?
"En Mendoza, Argentina, después de la guerra
AL SOLDADO INGLES:
Fuimos preparados como soldados para defender los intereses de nuestra patria, lamentablemente nuestros intereses estuvieron encontrados, en consecuencia tuvimos que representar cada uno a nuestro país, a millones de compatriotas y en esa confrontación es donde participamos ambos, fuimos los gladiadores de nuestra civilización. Nosotros somos el resultado de la falta de diálogo, entendimiento y tolerancia de nuestros estadistas.
Si bien estamos para "eso", a partir de 1982, en nuestra vida, hay un antes y un después de la guerra, por lo menos para nosotros es así. Si bien el brazo armado de la patria está para ello, también es cierto que la responsabilidad de defenderla es de todos los ciudadanos de nuestra sociedad, por ello estuvimos frente a frente.
Nuestra vivencia en Malvinas fue tan dura como la de ustedes; nosotros estábamos esperándolos en un terreno fijo, buscando la forma de cómo producir la máxima cantidad de bajas en el enemigo, y ustedes cómo producir bajas en nuestras posiciones. En las prácticas que uno realiza como soldado, lo más medular y significativo está en el ataque final sobre las posiciones enemigas y en el asalto a las posiciones defensivas, es decir que a ustedes le tocó la peor parte. Lamentablemente me puedo imaginar qué significó dicho ataque para ustedes, debió ser muy difícil lanzarse sobre nuestras posiciones, sabiendo que las posibilidades de quedar en el camino (muertos o heridos) eran muy grandes. Sin embargo vi cómo avanzaban por el campo minado y cómo "volaron" por las minas antipersonales: se necesita valor para caminar sobre la muerte; vi cómo municiones trazantes perforaban el cuerpo de nuestros adversarios. Te vi caer producto del fuego de mi ametralladora y la de mis soldados. Vi cómo la artillería naval y de tierra inglesas batían nuestras posiciones y cómo vibraba nuestro cuerpo con cada explosión. El techo de munición trazante luminoso de armas automáticas que iban y venían era tan voluminoso que jamás me lo pude imaginar, la realidad supera la ficción de las películas.
Previo a nuestro combate, mientras ustedes avanzaban yo trataba de mantener el máximo de fuego, en la desesperación de que no lleguen a nosotros, porque sabíamos que era nuestro fin y sé que ustedes querían llegar rápido para producir nuestras bajas, ambos queríamos que esta guerra se acabe pronto, la presión psicológica era enorme y el hombre se despersonaliza en el combate, si se pudiera ver la adrenalina, el campo de combate estaba regado de ella. Intimamente sabíamos que Monte Longdon y Dos Hermanas eran la bisagra del éxito o el fracaso de los combates y que sería carnicero y sangriento y que casi todas las bajas se iban a producir en horas.
Fuimos la herramienta de la incomprensión humana, tu vida quedó en el camino y hoy siento profundamente tu desaparición. Hoy sé que no fue mi íntima intención provocarte la muerte. Sé que tu familia te llora, que te extraña tu madre, tu padre, tu esposa, tu hermano, tu hijo, tu novia. Hoy, en vida, sufro tu desaparición, porque fui parte de ella; también honro tu valentía manteniéndote en la memoria, porque no me permito olvidarme de cada uno de esos momentos, de tus últimos gritos de dolor y los tengo presentes como si hubieran ocurrido hace unos instantes.
El combate que nos enfrentó nos iba a provocar heridas graves. Sabíamos que era la vida o la muerte. Como ser humano y cristiano no me puedo sentir orgulloso de haber matado, tan sólo cumplí con mi misión. Lo que no sabíamos es que después de sobrevivir el combate, el resto de la vida llevaré la cruz y el dolor del corazón de esos momentos.
Soldado: aún los que más te conocieron no supieron de tu sufrimiento en los últimos instantes, nunca supieron de tu valor. Sabías que ibas a morir y sin embargo avanzabas, sólo lo vio tu compañero que estaba al lado y te sobrevivió, y yo, que produje y vi tu caída.
Entre otras cosas que quería decirte es que jamás podré olvidar esos momentos tan violentos, de tu valor, porque diste lo más preciado a tu país. Mi mayor de los respetos a tu actitud y tendré siempre presente el dolor de tu familia.
Aunque la guerra interior para el veterano continúa, siempre quise expresarte mi sentimiento y sólo se me ocurría que sería en Buenos Aires o en Londres, con flores y mi recuerdo por tu desaparición. Entiendo que el destino quiso que así ocurriera, que Dios nos da pautas para la humanidad, pero los humanos con frecuencia hacemos cosas difíciles de entender, como en el combate en que nos enfrentamos. Yo fui herido en combate por tus camaradas, pero Dios no quiso que te acompañara en ese momento. De haberse invertido los hechos entre ambos, estoy seguro que sentirías lo mismo que siento hoy y que no podrías olvidar jamás esos momentos y que te acompañaría por siempre en el dolor del alma que se siente cuando uno decide sobre la vida y la muerte de otras personas.
Que Dios te acompañe en tu reposo
Un soldado de Monte Longdon."
Ya ve: uno lleva siempre la guerra adentro. Después de veinte años hoy sé que cumplimos por la Patria nuestra misión como soldados. Y que tenemos muchos héroes anónimos. Que el veterano jamás va a olvidar y que esos recuerdos pueden ser abrumadores si el hombre no es debidamente contenido por un profesional. Que el número de veteranos que se han suicidado en la posguerra es casi igual al número de muertos en las islas por los ingleses. Y que esos suicidios van a seguir si no se ayuda, se comprende y se reconoce a los veteranos.
Yo creo que aún hoy, los representantes del pueblo no han saldado las deudas con los veteranos. Y que ese desamparo, esa indiferencia que los veteranos sienten de parte de la sociedad, es un drama que proyecta una onda expansiva que afecta a su familia directa. Una guerra deja huellas en mucha gente, no sólo en los que combatieron.
Nosotros sentimos que, más allá de la derrota, no defraudamos a nuestro pueblo. Que a pesar de las traiciones, porque nos traicionaron países vecinos y países que se llamaron mediadores, nosotros cumplimos, todos, con nuestro deber de soldados con extrema amplitud y con mucha dignidad.
Como le dije, en el campo de batalla uno se toma de la mano de la muerte. Allí aprendí que los argentinos somos seres humanos, de una gran capacidad de adaptación y de corazón amplio, sensible y solidario. Hoy, con tristeza y con impotencia, veo a mi Patria, por la que tantos hombres ofrendaron sus vidas, diezmada por intereses mezquinos. Y tengo miedo de que esa traición sea aún mayor, más terrible y más destructiva que la de hace veinte años.
No hay un día en el que no recuerde la guerra. Tampoco hay un día en el que no me pregunte si sirvió de algo el sacrificio de tantos héroes.
¿Usted qué piensa?
Extraido de http://www.clarin.com/diario/2002/04/03/p-367351.htm El dia 21 de Octubre nos dirijimos por ultimo hacia la zona de Moody Brook, pequeño cause de agua que desemboca en la Bahia de Stanley al NO de Puerto Argentino, lugar este en donde se encontraba entablado el cuartel de los Royal Marines rapidamente reducido por Giachino y sus Buzos tacticos durante la operacion Rosario de recuperacion de las Islas durante el dia 2 de Abril del 82.
 Desde alli se accede a los Montes Longdon y Tumbledown a los cuales nos dirijimos a pie. Primero nos encaminamos hacia el Mte. Longdon. Comenzamos a subir hacia la zona montañosa, por cierto no demasiada alta ni empinada. Lo primero que se comienza a notar que nos traslade al 82 son numerosos cantidades de hoyos en la turba malvinense seguramente causados por los impactos de la artilleria. Ya en la zona rocosa, se comienzan a divisar los refugios. Algunos de ellos en forma de pozo de zorro en la turba y otros improvisados en "escondites naturales" presentes en las rocas.

 Vista de la parte superior de Mte. Longdon.
 Sobre la ladera Norte se puede percibir una mayor presencia de refugios como consecuencia de que fue la zona en donde los Argentinos establecieron la defensa de la montaña de los Ingleses que atacaban desde las posiciones bajas al NO. Vista de una trinchera en esa ladera apuntando hacia la zona de la que provino el ataque ingles.
 De mas esta decir que como comentan en todos lados, dentro de los refugios aun se conservaban casi intactas distintas cosas como por ej.: Garrafitas, Zapatillas, latas de dulce de batata o de distintos alimentos, vainas de 7.62, lonas, etc. Es mas estaba casi intacto el cableado entre refugio y refugio, segurmente utilizado para la comunicacion entre estas.
 Vista desde Mte. Longdon hacia Puerto Argentino.
 Siguiendo el recorrido me tope con esto, producto seguramente de una gran explosion (Bombardero de camberra?)
 A posteriori, descendimos del Longdon, atravesamos Moody Valley el cual se encuentra minado de piedras gigantes (es un verdarero rio de piedras) dentro de las cuales hay que desplazarse con muchisimo cuidado saltando de piedra en piedra, para despues ascender por la ladera Norte al Monte TUMBLEDOWN (Al sur del Longdon). Sobre esta pendiente (mucho mas empinada y alta que la del Longdon), tambien se encuentran innumerables cantidades de trincheras, fiel reflejo de las posiciones de la defensa Argentina. Muy proximos a la cima del cerro nos encontramos con una cocina de campaña alli abandonada por gente de la armada, fiel testigo del paso del BIM 5 por esos lares.
 Foto desde la cima del Tumbledown con la vista de Puerto Argentino de fondo lo que demuestra la cercania que tiene este punto de la ciudad. La cruz la instalaron los ingleses en conmemoracion de sus soldados alli muertos.
 Por ultimo recorrimos la ladera SO del Tumbledown en donde tambien se encuentran innumerables testimonios de los combates por alli producidos.
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